10 de junio de 2008



Parada en el andén, esperando que metro pase y la lleve al mismo lugar de cada día, pensó, como sería tirarse a la línea y luego la asalto un miedo glacial, porque al pensarlo experimentó el mismo cosquilleo gástrico que había sentido alguna vez, al estar enamorada. Desde ese día en adelante prefiere tomar la micro, para evitar la tentación y de paso distraerse con la fascinante gama de grises que le ofrece la ventana. Fue la decisión más cuerda, se repite a si misma, con cierta frecuencia, para no desafiar el olvido.

2 comentarios:

Blacksheep dijo...

Cata... llegué divagando en la net. Y me quedo. Te sumé a mis consumos, ya que me gusta lo que escribí.

Beso

++min++ dijo...

Desculpe, no sé hablar español muy bien, pero necessito dicer que o que escrebiste és muy profundo y tocó my alma. Creo que no voy mas de metro u.u" Y que bella foto! Ni me cuente como fue que la tiraste!
Te cuide, ^.^XO